Aquí Te Presentamos Todo Lo Que Necesitas Saber Para El Cuidado De Tu Piel

Aquí Te Presentamos Todo Lo Que Necesitas Saber Para El Cuidado De Tu Piel.

Cuando sigas estos pasos, tu rostro te lo agradecerá y se verá más sana.  El primer problema que encuentras es que sales a la tienda a comprar cosméticos y escoges el último producto que salió al mercado.  Esto es lo peor que puedes hacerle a tu piel.

Debes de a saber cuál es tu tipo de piel.  Hay muchas variaciones en la densidad, el pigmento, y el nivel de humedad.  Todo esto afecta la apariencia de nuestra piel y cómo tenemos que cuidarla.

La comprensión de tu tipo de piel y tus necesidades pueden ayudarte si previamente has tenido problemas.  Una persona puede tener diferentes tipos de piel a lo largo de su vida.  La piel que tenías cuando era una niña es muy probable diferente a la que tienes de adulta.  Además, los cambios hormonales, las enfermedades, las estaciones del año, y el envejecimiento pueden cambiar drásticamente tu apariencia.

Tipos de piel

Normal.  No es ni demasiada grasa ni muy seca.  Tienen poros pequeños y una textura uniforme.  A menudo tiene un brillo rosado en las mejillas.  Esto es evidencia de una buena circulación en los vasos sanguíneos de la dermis.

Combinación.  Es cuando tienes una piel mixta.  Parte de la cara, por lo general la frente, la nariz y la barbilla (llamada la “zona T”) son extra grasosas.  Las mejillas y el contorno de los ojos tienden a ser normal o seco.

Grasa.  Las personas que tienen la piel excesivamente aceitosa poseen glándulas sebáceas hiperactivas.  Estas personas tendrán un brillo constante en la piel.  Tanto los hombres como las mujeres con piel grasa son propensos a brotes de acné.

Seca.  Las glándulas de aceite trabajan a nivel bajo, limitando la cantidad de humedad producida.  Como resultado, es seca, a menudo pica, y puede aparecer sin brillo.  También puede formar escamas y agrietarse debido a la falta de humedad.

Sensible.  Las personas con piel grasosa, mixta o seca también pueden tener lo que se denomina “piel sensible”.  Esto generalmente significa que tu piel reacciona de forma rápida y negativamente con limpiadores, lociones, ropa irritante, y artículos como, suavizantes y detergentes de ropa.

Rutina De Belleza Para Los Diferentes Tipos De Pieles

Aquí te presentamos algunos pasos para añadir a tu rutina de belleza:

Rutina para la piel seca.   Este tipo de piel por lo general se irrita mucho y es difícil de manejar.  Debes infundir tanta humedad como sea posible para equilibrarla.  Los limpiadores que uses deben incluir ingredientes naturales como el aloe, la leche y la miel, aguacate, avena, etc.  Todos ellos ayudarán a suavizar y sanar la piel seca. Además, permitirán una exfoliación mucho más fácil también.  Fuentes de humedad para la piel seca incluyen manteca de karité, manteca de cacao, aceite de coco, y aceite de aguacate.

Rutina para piel mixta.  Con la piel mixta, la clave es tratar a cada área separadamente.  Si tienes una zona T grasa, es posible que tengas que utilizar más de un producto para obtener mejores resultados.  Prueba una crema hidratante ligera en las zonas grasas.  Asegúrate de no ser demasiada áspera cuando laves las zonas secas.  Además, si utilizas tóner, evita aplicarlo en las zonas secas.

Rutina para piel sensible.  Esta piel debe ser tratada con mucho cuidado para evitar la irritación, enrojecimiento y agrietamiento.  A menudo, si la piel es muy frágil, es mejor lavarla con agua o un jabón natural muy suave.  Además, el tóner no se debe utilizar, ya que puede adelgazar y romper la piel.  Adicionalmente, las cremas hidratantes no deben contener colorantes o perfumes.

Rutina Diaria Para El Cuidado De Tu Piel

Limpieza.  Tu piel es el órgano más grande.  Está expuesto a elementos tóxicos diariamente.  Esto incluye la suciedad y el polvo, los productos químicos, el sudor, y una serie de otras cosas.  Si no puedes limpiarla adecuadamente y de forma regular, tu piel se secará y degradará.  Tus poros se obstruirán y no tendrán una buena apariencia.

La limpieza de la piel también ayuda a mejorar el flujo de sangre por debajo de la superficie de la piel.  Al mismo tiempo, elimina los residuos y toxinas de manera efectiva.  Un régimen de limpieza adecuada te ayudará a evitar puntos negros y blancos.  Te ayudará igualmente a eliminar efectivamente el maquillaje, que puede devastar la piel con el tiempo.

Tonificador.  Después de un largo día, a menudo hay una gran cantidad de acumulación en la superficie de la piel que no puede ser totalmente eliminada simplemente con el lavado.  Los tonificadores actúan como una segunda ronda de defensa contra el maquillaje, el aceite y la suciedad.  También contienen astringentes, que ayudan a limpiar los poros y a reducir su tamaño.

Hidratante (también conocidos como humectante).  Es uno de los elementos más importantes de la rutina de cuidado de la piel.  Tu piel requiere abundante humedad para mantener su apariencia, elasticidad y función.  El fracaso para desarrollar el hábito de la hidratación de la piel puede conducir a signos prematuros de envejecimiento y una falta general de brillo.

Exfoliación.  Quitar la piel muerta es un componente muy importante del régimen de cuidado de la piel.  La capa superior de la piel se regenera cada mes.  Si no se eliminan las capas viejas y muertas, se te taparán los poros.  Al exfoliar con regularidad permitirás que la piel sea nueva y brille otra vez.

Limpieza De Tu Piel

Limpieza:

  • Lávate la cara al menos a primera hora de la mañana y antes de acostarse para eliminar los residuos y la transpiración. Lávate la cara con movimientos circulares.  Esto estimula el flujo sanguíneo.  Cuando restriegas tu cuerpo, utiliza movimientos circulares, moviendo hacia arriba y hacia el corazón.  Evita restregarse la cara duramente, sobre todo si se irrita o tiene manchas.
  • Evita el área del ojo.  Esta área es sensible.  Al lavarte la cara, los capilares (pequeños vasos sanguíneos) bajo el ojo se pueden romper con facilidad.  Esto puede causar un aspecto amoratado o hinchado.
  • Evita limpiadores químicos fuertes que pueden secar la piel o causar una reacción alérgica.

Tonificadores.  La mayoría de los tonificadores comerciales contienen alcohol.  Como consecuencia, pueden resecar la piel si se utiliza con demasiada frecuencia.  Algunos buenos astringentes naturales son sándalo y limón.  Si tienes la piel normal o sensible, es posible que desees evitar un astringente por completo y centrarte más en el lavado y la hidratación.

Hidratación del interior.  Para mantener los niveles óptimos de humedad, es importante no sólo hidratar la piel en el exterior, pero por dentro también.  Si bien la aplicación de humedad exterior es muy importante, nutrir la piel desde el interior es a menudo más.  Asegurarse de beber cantidades adecuadas de agua es uno de los medios más importantes de la nutrición de tu piel desde el interior.  Beber grandes cantidades de agua hidrata la piel desde el interior.  Comer una buena cantidad de frutas y verduras también es beneficioso.

Hidratante Externo.  El objetivo de la aplicación de crema hidratante es ayudar a reponer la humedad.  La humedad se disminuye debido a la exposición a elementos nocivos, productos de limpieza que eliminan el aceite, y también ayudan a reducir los signos del envejecimiento.  El uso de cremas hidratantes sintéticas (o químicas) no proporciona muchos beneficios a la piel.  Los productos petroquímicos, que se derivan del petróleo, en realidad tapan los poros.  Estos pueden causar brotes de acné y erupciones cutáneas.

Cuidado Para Los Diferentes Tipos De Piel

Rutina de cuidado para la piel normal.  Este tipo de piel puede salirse con la suya.  Usar un limpiador suave o, a veces, el simple uso de agua es suficiente.  La cara se debe lavar dos veces al día.  El tóner se puede aplicar si se desea.  Las personas con piel normal pueden tolerar hidratantes normales y gruesos.  Es importante evitar el exceso de aceite ya que la producción de sebo está muy equilibrada.  Las personas con tipo de pieles normales deben exfoliarse al menos una vez a la semana.

Rutina de cuidado de la piel grasosa.  Las personas con piel grasa deben centrarse inicialmente en encontrar las razones por las que ellas producen grasa excesiva.  ¿Comes un montón de alimentos chatarra o grasos? ¿Te estás lavando con demasiada frecuencia? Si lo haces, esto puede provocar que la piel sobre produzca grasa en un esfuerzo por mantener el equilibrio. ¿Tienes problemas hormonales? Estos, además de fumar y el embarazo son algunas de las razones por las que tienes la piel grasa.

En cuanto a tu rutina de cuidado de la piel, elije un producto de limpieza que está especialmente formulado para cortar la grasa sin resecar la piel.  Algunos de estos productos incluyen el jabón de castilla natural, el de menta, o el de lavanda.  Estos jabones limpian a fondo y al mismo tiempo estimulan la piel.  Otras buenas opciones son el yogurt, el vinagre de sidra de manzana, y la leche.

Las cremas hidratantes que se utilizan en la piel grasosa suelen tener una base de crema.  Esta proporciona humedad sin tener que aplicar aceites añadidos.  Las mejores cremas hidratantes para piel grasosa son aloe, manzanilla, lavanda, paja de avena, y el tomillo.  Un tóner que contiene jugo de limón se puede utilizar antes de aplicar la crema hidratante.

Cuidado De Tu Piel

Normal.  Requiere un mantenimiento regular, incluyendo limpieza e hidratación adecuada.  No dejes de usar la loción tonificante.

Combinación.  El mantenimiento de este tipo puede ser frustrante.  Esto se debe a que requiere un cuidado especial para asegurarse de que cada área es tratada de acuerdo con sus necesidades.  Tienes que tener cuidado de limpiar la zona T, sin sobre secar otras partes de la cara.  Con una buena nutrición y el mantenimiento adecuado, es posible lograr un tipo de piel más uniforme.

Grasa.  A menudo, las personas con piel grasosa lavan excesivamente sus caras con limpiadores fuertes.  El constante lavado y secado de la piel empeora el problema de la piel grasosa.  Tu piel crea naturalmente aceite (sebo), que se necesita para mantener la piel suave y humectada.  La mejor defensa contra la piel grasa es evaluar tu dieta.  Evalúa también el medio ambiente.  Quizá encontraras que hay cosas que puedan estar causándote el aumento de la producción de grasa.  Contrariamente a la creencia popular, las pieles grasosas necesitan crema hidratante después del lavado.  Sin embargo, debe ser una que es no comedogénico (no obstruye los poros).

Seca.  Si estás deshidratada, el cuerpo desvía el agua de las zonas menos necesarias para alimentar sus funciones vitales.  Otras razones incluyen el uso de calentadores en el invierno.  Para combatir esto, coloca un recipiente con agua delante de los calentadores.  Esto ayuda a que el nivel de humedad permanezca a su nivel óptimo.  Otra opción es rociar la cara con una niebla de agua y glicerina vegetal.  Esta mezcla es un humectante natural (atrae la humedad a la piel).

Sensible.  Para este tipo de piel, lo mejor es evitar los productos químicos.  Evita el uso de jabones naturales y humectantes.  Esto reduce en gran medida la irritación, el enrojecimiento y el secado.

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